domingo, 7 de junio de 2009

Actividad descubrimiento de baldosa Antonio Sosa


El día 29 de mayo a las 18 hs. realizamos el descubrimiento de la baldosa que recuerda al compañero detenido-desaparecido Antonio Sosa. Lo que sigue son imágenes de la actividad, la semblanza de vida que redactó una compañera de Antonio y el documento leído en esa ocasión.







Semblanza de Antonio Sosa realizada por la Dra. Elena Moreno:



Nacido en el seno de una familia de ferroviarios el también lo fue. En los viajes realizados por el interior del país conoció de las necesidades de su pueblo y decidió poner su vida al servicio de los sectores populares. Fue así como siendo obrero efectuó sus estudios de derecho, y se especializó en derecho laboral. Durante largos años trabajó en la zona sur del Gran Buenos Aires asesorando a obreros individualmente y a sus organizaciones de base. Denunció también los atropellos que se cometían sobre los sectores humildes habiendo sido querellante en casos de gatillo fácil. Como luchador por un mundo justo integró la F.A.L - Fuerzas Armadas de Liberación -. Siendo detenido conjuntamente con los miembros de la dirección de dicho movimiento en el año 1970, es bárbaramente torturado y sin poderle probar accionar ilícito alguno, queda a disposición del Poder Ejecutivo Nacional hasta que se levantó el estado de sitio el 24 de mayo de 1973.
Recuperada su libertad , habiendo sido amenazado y sabiéndose buscado se va de su domicilio de Lanús y en el año 1975 alquila con otros profesionales - los doctores Scirica Carlos y Elena Moreno un departamento en el piso 5 de ese edificio Si bien ese departamento era para estudio, también vivió en el mismo pues las condiciones de clandestinidad le impedían trabajar tener ingresos para rentar otra vivienda, Permaneció trabajando en el mismo hasta la fecha en que fue secuestrado en el domicilio donde se encontraban su madre e hijas el 17 de junio de 1977.




Documento leído en la actividad.



A poco de llegar al bicentenario a nadie se le ocurre cuestionar porque hay una calle que se llama Castelli, una calle que se llama Belgrano o una que se llama Moreno. Y si mañana dijéramos vamos a poner una placa en este lugar, porque en este lugar vivió Moreno, a nadie se le ocurriría decir: No, pero eso paso hace 200 años, para que hablar de eso, hay que mirar adelante. Eso ya fue.
Nadie diría eso. Y nadie puede decir, sin ruborizarse, yo no se quienes eran esos señores. Yo no se quien era Moreno, quien era Belgrano, quien era Castelli. Pues se habla de ellos en las escuelas, sus nombres son calles, son bronce.
Pero a veces pasa, que cuando hablamos de colocar una baldosa por los compañeros detenidos y desaparecidos de la última dictadura, nos dicen: pero eso paso hace treinta años, ya esta, hay que mirar para adelante.
Los asesinos de Moreno ya no viven, fue hace 200 años, nadie vive tanto tiempo. Ningún hombre, ninguna mujer. Pero vive la memoria y los ideales. La historia se construye recordando. Con documentos, con testimonios, y principalmente con participación política. Y la colocación de esta baldosa y todas las que hicimos y colocamos los Vecinos de San Cristóbal contra la Impunidad, al igual que lo hicieron otros muchos barrios de la ciudad, de la provincia de Bs. As. y otras provincias del país,
no son solo una baldosa, son a la vez una exigencia de justicia y de recuperar la identidad política de esos compañeros. Un exigir justicia, porque los asesinos de nuestros compañeros todavía están vivos, y en algunos casos caminando por estas mismas calles, viviendo en este barrio. Un recuperar la identidad política por que fue por eso que se llevo adelante el proceso genocida, para transformar una sociedad movilizada por el cambio en otra en la que no nos planteáramos como posibilidad la transformación política y en la que los valores de solidaridad y compromiso no nos guíen como los guiaban a los compañeros detenidos desaparecidos.
Hoy se cumplen 40 años de aquella revuelta de trabajadores que quedó inmortalizada con el nombre de “Córdobazo”. El Córdobazo se convirtió en un oriente para los compañeros militantes de aquella década y también para muchos hoy en nuestro presente. Por que el en el Córdobazo se expreso el compromiso y la solidaridad de obreros, estudiantes y el pueblo de Córdoba en la lucha por la Transformación política de nuestra patria. Por que el Córdobazo no fue un mero reclamo del tipo gremial tal como estamos acostumbrados. Así lo dijo Agustín Tosco, referente indiscutible de aquellas jornadas:
“una expresión militante, del más alto nivel cuantitativo y cualitativo de la toma de conciencia de un pueblo, en relación a que se encuentra oprimido y a que quiere liberarse par construir una vida mejor, porque sabe que puede vivirla y se lo impiden quienes especulan y se benefician con sus postergación y sus frustración de todo los días”
Poco sabemos de Antonio Sosa y esperamos que alguno de los presentes tome el micrófono y nos haga un semblante de él. Nosotros sabemos que era Catamarqueño, que se vino a Buenos Aires para realizar sus estudios universitarios, que se recibe de abogado en 1962 y que aquí en Jujuy 727, tenía su estudio y vivienda. Y que el 17 de junio de 1977 lo secuestran en Banfield y que hasta el día de hoy continúa detenido- desaparecido. También sabemos que Antonio trabajó como ferroviario mientras cursaba sus estudios. Antonio ferroviario, Antonio Abogado, lo que dijimos sobre el córdobazo lo podemos decir también de él.
Alrededor de 180 son los abogados desaparecidos y tantos otros que estaban con sus estudios en curso. Ellos pusieron su profesión al servicio, de la liberación de presos, de la redacción de habeás corpus, de la defensa de los derechos de los trabajadores y de la denuncia de aquellos políticos y sindicalistas que atropellaban los intereses del pueblo.
Y si hablamos de abogados también hablamos de justicia y su papel en estos días en la condena a los genocidas
Solo algunas cuestiones a modo de ejemplo:
Hasta el día de hoy no llegan a 50 los condenados, si se estima en 500 los centros clandestinos que operaron durante el terrorismo estado esta cifra es más que vergonzante.. Estemos muy atentos a un intento por cerrar los llamados casos simbólicos y de esa manera obturar los demás procesos a genocidas, algo así como una re-edición simbólica del juicio a las juntas, donde al final solo se pretendió llevar al banquillo a un puñado de genocidas. Sigue, desaparecido Julio López por ser testigo, siguen amenazando a muchos de los testigos que declaran en los juicios a genocidas. Es una vergüenza también que muchos tribunales no permitan el ingreso a la prensa a las instancias orales, contradiciendo el principio de publicidad. Es ofensivo que los genocidas gocen de el arresto domiciliario, que los que están detenidos en de maros paz , hagan del penal su bunker político. También preguntemosnos que pasa con todos nosotros y que no estamos desbordando los diferentes tribunales que juzgan a genocidas.
Proceres de mayo, protagonistas del córdobazo, detenidos desparecidos, así construimos historia, y memoria. Remando contra aquellos que pretenden vaciar de su sentido político, a la historia y la a memoria intentando hacer una historia y memoria que no quiere que de eso se hable, que no cuenta, que calla.
Y por eso también colocamos baldosas, por memoria, verdad y justicia, y que lindo seria cambiarle el nombre a algunas calles, o Avenidas, como la de Juan de Garay que era un conquistador, que lindo seria que se llame 30.000 compañeros presentes!






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